La Independencia Efímera y el Haití Español.

La Independencia Efímera y el Haití Español.


Siendo el primer movimiento de independencia surgido en la parte Oriental de la isla La Española, se destacó por su extremadamente corta duración, de apenas dos meses y ocho días, de ahí se origina éste nombre de "efímera". Sin embargo, su relevancia para la historia nacional es incuestionable, debido a que los hechos que derivaron posteriormente dejaron profundas marcas en la historia dominicana.


La situación de la isla en el 1821.


Para 1821, la situación general de América y Europa había cambiado notablemente con el pasar de los años. Desde el final de la Guerra de la Reconquista, España volvió a tener el control sobre la Capitanía General de Santo Domingo, sin embargo las atenciones brindadas por la Corona de España durante el reinado de Fernando VII fueron escasas, por no decir inexistentes. Sumado a lo anteriormente expresado, en América se estaban produciendo movimientos independentistas de distintos pueblos con el fin de separarse de España, por lo que, para la carga de España, se decidió prestar más atención en controlar otras sublevaciones que mantener el control sobre Santo Domingo.

Hasta 1821, la colonia de Santo Domingo se encontraba fuera de peligro por el momento de una posible invasión haitiana. La causa de esto se encontraba en la división y luchas internas que se manifestaban en Haití cuando Jean-Jacques Dessalines fue depuesto y asesinado en octubre del 1806 mediante un golpe de estado. Esto dio como resultado a que la nación de Haití quedó dividida en dos territorios controlados por Alexandre Petion y Henri Christophe, quienes fueron las personas que derrocaron a Dessalines y se repartieron el control del Estado Haitiano. Petión estableció un gobierno republicano en la parte Sur de Haití, mientras que en la parte norte se constituía el Reino de Haití gobernado por Christophe. Para 1818, fallecía Petión, convirtiéndose así Jean Pierre Boyer como el sucesor de la República de Haití en el Sur, y dos años más tarde, en 1820, fallecía Christophe, otorgando a Boyer un Estado Haitiano nuevamente unificado. Pasado el tiempo, empezaron a llegar rumores y noticias sobre una posible invasión francesa a la isla, con las intenciones de someter de nuevo a toda la población en una colonia de Francia. Ésta preocupación para Jean Pierre Boyer conllevó a que estableciera una política basada en dos puntos: El primero sería prepararse militarmente con el objetivo de repeler cualquier tipo de agresión, mientras que el otro buscaba formar un ambiente de opinión en Santo Domingo que dispusiera a los ciudadanos incorporarse al estado y lograr la unificación con Haití.


Para lograr todo esto Boyer empleó distintos medios para conseguir la unificación:


  1. Comisionó a un agente llamado Dézir Dalmassi para que propusiera a los habitantes de Las Matas, San Juan de la Maguana y Azua se movilizaran a favor de una integración con Haití.

  2. Utilizó el recurso de la intimidación, haciéndoles saber a los moradores del territorio español que si no se ponían a su favor llevaría a sus ejércitos para producir la unificación.

  3. Nombró a varios funcionarios de la zona española de Santo Domingo como agentes de Haití.

  4. Hizo divulgar la noticia por el Norte de la colonia que la invasión por parte de los franceses era inevitable, al mismo tiempo que insinuaba la posibilidad de dar apoyo a cualquier movimiento que se produjera en contra de los españoles.


Mientras tanto, en el gobierno español de Santo Domingo, las autoridades tuvieron un amplio conocimiento sobre las circunstancias que mostraban el proyecto invasor de Boyer. El mismo Pascual Real se puso al tanto de lo que ocurría cuando asumió sus funciones de gobernador, e inclusive puso en práctica la táctica de lograr el respaldo de los militares coloniales, en especial de los mulatos que servían en las filas sin conseguir la ciudadanía española que la Constitución de Cádiz les negó cuando se puso en vigencia para todos los territorios españoles. No sólo el gobernador buscaba atraerse a los militares, sino que José Núñez de Cáceres hacía otro tanto desde su posición de funcionario importante de la colonia. Pero los planes de Núñez de Cáceres eran conseguir las condiciones necesarias para la emancipación de Santo Domingo y para ello se valió de Pablo Alí. Por consiguiente, tres fuerzas pugnaban para el año 1812: la pro-haitiana, entre los que se encontraban el propio Alí; la colonial encabezada por el gobernador que asumía el mando español; y el pro-Colombia, representado por Núñez de Cáceres y otros colonos más.


Para noviembre de 1821 la situación de Santo Domingo estaba bastante agitada. A Montecristi había llegado un corsario Sudamericano de apellido Aury, instando para que los pobladores se separaran de la Corona de España y se unieran a la Gran Colombia, el Estado confederado que concibiera Simón Bolívar. En la frontera, André Amarentes juraba la independencia, provocando el respaldo de Dajabón, Montecristi y otras regiones donde los pro-haitianos se movilizaron para hacerla efectiva, buscando la unificación con Haití. Estos hechos obligaron a Núñez de Cáceres a agilizar su proyecto y conjuntamente con Pablo Alí y sus tropas de morenos produjeron un golpe de gobierno que depuso al representante español Pascual Real. El 1ero de Diciembre de 1821 se anunciaba el cambio político de Santo Domingo.



El Estado Independiente de Haití Español.



La Independencia llevada a cabo por el movimiento que encabezó Núñez de Cáceres fue el resultado de la frustración que experimentaban algunos hombres de Santo Domingo frente a la inutilidad de la España de Fernando VII. También fue el resultado de ideas liberales que habían penetrado a Santo Domingo y del ejemplo que constituía la independencia del fronterizo territorio de Haití/ Representa ésta independencia el fin del dominio español y la búsqueda de un orden republicano caracterizado por los siguientes aspectos:

  1. El ascenso político de Núñez de Cáceres, quien de teniente gobernador, auditor de guerra y asesor general de la colonia, pasó a ser primer Gobernador del Estado que definió con el nombre de Haití Español.

  2. El establecimiento de una Junta Provisional de Gobierno compuesta por los miembros de la Diputación Provincial que se había establecido en los años correspondientes al período de la “España Boba”.

  3. La redacción del “Acta Constitutiva” del naciente Estado, en la que se estableció que el mismo se autoconsideraba en Alianza con la República de la Gran Colombia, y para lo cual se envió un emisario a entrevistarse con Simón Bolívar; como también un enviado al Presidente de Haití para proponerle un tratado de amistad, comercio y mutua defensa de la Isla.

El Haití Español nació con una Declaración de Independencia redactada por Núñez de Cáceres en la que se rechazaba la dependencia y el sometimiento caprichoso del gobierno de España y proclamaba que el pueblo dominicano asumía la “Empresa de figurar y ser admitido al rango y consideración de los demás pueblos del mundo político”. De los aspectos que caracterizan el surgimiento del Haití Español es significativo el Acta Constitutiva donde se establecen las funciones que debe asumir la Junta Provisional, y donde se definen una serie de principios liberales, como también la condición de los ciudadanos a quienes llama “dominicanos”. En relación a esto último, el Acta Constitutiva señala:


“Son ciudadanos del Estado Independiente de la parte Española de Haití todos los hombres libres de cualquier color y religión que sean, nacidos en nuestro territorio, o aunque lo sean en país extranjero, si llevasen tres años de residencia o fueren casados con mujer natural. Los deberes del ciudadano son los siguientes: está obligado a sostener la independencia y libertad de la patria, a contribuir con los gastos del Estado, ser fiel a la Constitución, obedecer las leyes y respetar a las autoridades constituidas…”.

La independencia promovida por Núñez de Cáceres se produjo en medio de una ambivalente realidad social. De los hombres que dieron su apoyo, unos pertenecían a la élite burocrática y otros formaban parte del sector cuyos intereses dependían de la política económica de España. Estos últimos buscaban liberarse de dichas ataduras, pero frente a ellos, otros sectores rechazaban la idea de unirse a la Gran Colombia prefiriendo formar parte de la República de Haití. Los partidarios de la incorporación a Haití eran, en su mayoría, habitantes de la zona fronteriza y del Cibao. Por otra parte, la Declaración de Independencia entrañó en sí misma una serie de inconsistencias o debilidades que comienzan por el nombre que adopta como Estado y por el protectorado que busca. Además, no fue una independencia dirigida a toda la población de la colonia en el sentido de que se excluye al sector de los esclavos.

Finalmente, el régimen que buscan instaurar, al no contar con la fuerza y el apoyo suficiente, hace posible que el régimen de Haití aproveche la oportunidad para llevar a efecto el plan de la incorporación. Dicho plan comenzó a hacerse visible el mismo día que se instalaba el gobierno. Para ese entonces Boyer había enviado a Santo Domingo una comisión formada por tres oficiales que le comunicarían a Pascual Real los pronunciamientos en la frontera, pero se encontraron con la nueva situación. Mientras los oficiales haitianos le hicieron creer a Núñez de Cáceres que la independencia era respaldada por Boyer, éste último justificaba al senado de su nación la necesidad de ocupar Santo Domingo. Con el apoyo de los representantes y de la opinión pública haitiana, como también con el respaldo de habitantes de numerosos poblados dominicanos, comunicó Boyer a Núñez de Cáceres los planes de:


“Hacer la visita a toda la parte del Este con fuerzas imponentes, no como conquistador, sino como pacificador y conciliador…”.

Ante la realidad de la ocupación haitiana, a Núñez de Cáceres no le quedó más remedio que transar, sobre todo en los días que era objeto de críticas de parte de los grandes propietarios por haber producido un cambio de gobierno en el territorio. La misma municipalidad e Santo Domingo, así como los jefes militares, acogieron unánimemente los planes de Boyer cuando les fueron comunicados por el gobernante dominicano.

Dos columnas de un ejército formado por 12,000 haitianos penetraron al territorio del que era el Haití Español. Al mando de Bonnet y del propio Boyer llegaron el 9 de febrero de 1822 a la ciudad y puerto de Santo Domingo. En la Puerta del Conde esperaron las autoridades criollas a Boyer, quien conducido a la sala municipal del Ayuntamiento recibió los honores del Presidente y la llave de la ciudad como símbolo de entra a la nueva dominación. Un Te Deum oficiado por el Arzobispo Valera, en la catedral, dio gracias por el “feliz acontecimiento” que cambiaba el giro de la situación de Santo Domingo después de 39 días de vida independiente bajo Núñez de Cáceres. Fue así que el primer movimiento de independencia dominicana se convirtió en una historia efímera y se llegó a la dominación y unificación de los haitianos, pero el futuro para la población oriental de la isla iba a experimentar la cruda realidad que significaba la llamada unificación.



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